¿qué son y cómo pueden transformar la gestión del agua?
La solución que propone Act4Water busca ser un puente entre quienes ponen en marcha proyectos capaces de proteger y regenerar los recursos hídricos y empresas u organizaciones que buscan equilibrar el impacto de su actividad. Los primeros adquieren CAPs gracias a los beneficios reales que logran en los recursos hídricos y los entornos naturales. Puede tratarse de iniciativas que ayuden a utilizar menos agua, a mejorar su calidad, a proteger entornos acuáticos o a hacer más resiliente una cuenca ante el cambio climático, por ejemplo.
Las empresas y organizaciones pueden adquirir estos CAPs, contribuyendo financieramente a la iniciativa. “De esta manera, se fomenta una gestión del agua más equilibrada y sostenible, donde unos generan mejoras y otros contribuyen a financiarlas”, señala la experta.
De acuerdo con la presidenta de Act4water, los CAPs se miden y se verifican bajo un estándar claro y científico. “Ya no hablamos solo de buenas intenciones, sino de resultados concretos en volumen o calidad de agua, basados en metodologías científicas de referencia como la Huella Hídrica (Water Footprint Network) o la Huella de Agua (ISO 14046)”, comenta. “Con el Estándar Act4water, aspiramos a que cualquier organización pueda comunicar de manera responsable y con datos comprobables su contribución al agua, avanzando colectivamente hacia una gestión hídrica más equilibrada y visible a nivel global”.
Humedal de Viladesuso: un caso real de uso de Créditos de Agua Positiva
A pocos kilómetros de A Coruña y del océano Atlántico que baña esta ciudad, se encuentra el embalse de Abegondo-Cecebre. En 2013, fue declarado zona sensible debido a la presión de la agricultura, la ganadería y la contaminación. Una década después, se llevó a cabo un proyecto que tiene como objetivo recuperar la salud del embalse y de todos los seres vivos que dependen de él.
“Se instaló un humedal artificial a la salida de la depuradora de Viladesuso, para limpiar aún más el agua antes de que vuelva al embalse”, asegura Marín. “Este humedal artificial actúa como un filtro natural, eliminando compuestos como nitrógeno y fósforo del agua residual, fortaleciendo el ciclo ecológico y disminuyendo la eutrofización del agua al embalse que la recibe. Esta solución basada en la naturaleza crea nuevos hábitats para aves y flora autóctona, y contribuye a recuperar y preservar la biodiversidad local”.
De acuerdo con datos de Act4Water, el humedal generará anualmente 297 CAPs, equivalentes a 297.000 metros cúbicos de agua con una calidad mejorada. Detrás del proyecto hay una colaboración público-privada en la que participa la administración local, empresas privadas y gestores del ciclo del agua.








