¿Qué es el ‘smart farming’ y cómo transforma la agricultura sostenible?
Por qué la agricultura inteligente es clave frente al cambio climático
La adopción de estas tecnologías es crucial para que la agricultura pueda alimentar a una población mundial en constante crecimiento sin comprometer los recursos del planeta. Según el informe ‘The future of food and agriculture: alternative pathways to 2050’ de la FAO, uno de los grandes desafíos actuales es adaptarse a los impactos del cambio climático e incluso contribuir a su mitigación, además de acabar con el hambre y la inseguridad alimentaria.
Junto a las imposiciones económicas, el sector agrario se enfrenta a requerimientos legales y medioambientales que cada vez aprietan más al agricultor. En este escenario, la agricultura inteligente se erige como la respuesta clave, ya que optimiza el uso de insumos fundamentales como el agua y la fertilización, garantizando una alta productividad sin sacrificar la sostenibilidad integral del ecosistema.
Qué tecnologías utiliza el ‘smart farming’
Drones, sensores, Internet de las Cosas (IoT), robots y maquinaria avanzada son los grandes protagonistas de este bloque técnico. Según el profesor Valero, existen tres grandes grupos de tecnologías operando en el campo: la agricultura de precisión, la robótica agrícola y los sensores.
En el ámbito de la robótica, las máquinas se hacen más inteligentes y se convierten en robots; empresas como Robotnik ya desarrollan sistemas que inspeccionan cultivos y colaboran en la cosecha. Por otro lado, los sensores y el IoT, ubicados en drones, plantaciones o tractores, ofrecen datos continuos sobre humedad, temperatura, radiación solar y plagas (siendo el control de las condiciones atmosféricas la solución más demandada). Toda esta enorme cantidad de información generada nutre a la Inteligencia Artificial (IA) y se analiza mediante Big Data para dar instrucciones claras y precisas a los trabajadores.








