Open Banking, BaaS y Finanzas Embebidas: Diferencias y claves estratégicas para empresas
La cadena de valor: Cómo se relacionan estos modelos dentro de una empresa
La relación entre los tres modelos puede entenderse como una cadena de valor. Primero, el ‘open banking’ facilita el acceso regulado a datos financieros y determinados servicios de pago. Después, el BaaS permite que empresas o plataformas accedan a capacidades financieras reguladas sin tener que convertirse en bancos. Finalmente, las finanzas embebidas integran esos servicios dentro de la experiencia de uso de una empresa no financiera.
La actividad bancaria, que durante siglos funcionó como un bloque unitario formado por depósitos, crédito, pagos y otros servicios, se está descomponiendo en piezas más especializadas. Esas piezas pueden conectarse y recomponerse mediante API, regulación y acuerdos entre bancos, fintechs, plataformas y empresas.
“La banca, lejos de ser sustituida, se desensambla y se recompone: lo que cambia no es la sustancia del producto financiero, sino quién diseña, quién ensambla y quién distribuye esa pieza”, señala Pastor Sempere.
En este nuevo contexto, una empresa puede no ser un banco, pero sí ofrecer una experiencia financiera. Puede integrar pagos, financiación, seguros o herramientas de tesorería dentro de su propia propuesta de valor. La entidad financiera, por su parte, puede seguir desempeñando un papel esencial como proveedor de infraestructura, cumplimiento, confianza y capacidad regulada.
Qué papel juegan las fintech en este ecosistema
Las ‘fintech’ (empresas financieras que fundamentalmente operan en el plano digital) actúan como ensambladoras de servicios financieros: toman datos, infraestructura, licencias o capacidades tecnológicas y las convierten en productos más sencillos, personalizados o integrados en la vida digital de empresas y usuarios.
Es decir, funcionan como aceleradoras del ecosistema de banca abierta, merced a una doble dinámica que se retroalimenta: la regulación impulsa el crecimiento rápido de la economía de APIs en Banca abierta; y a su vez ese crecimiento descubre, de forma simultánea, nuevas necesidades de mercado.
En menos de una década, las Fintech han pasado de ser percibidas como amenazas disruptivas para la banca tradicional a ser reconocidas como un modelo estructural del propio ecosistema financiero europeo. Se han convertido, a través del BaaS, en aliadas estratégicas de las entidades financieras al ampliar la distribución de productos hacia ecosistemas y usuarios finales que antes quedaban fuera de su alcance, explica Jonathan Lema.
En su artículo ‘Why embedded finance is a disruptive force financial institutions can’t ignore’, el Foro Económico Mundial anima a las instituciones financieras a pasar de la rivalidad a la colaboración con las Fintech, “aprovechando su agilidad e innovación”, para seguir siendo relevantes. La institución prevé que este mercado global alcance los 7,2 billones de dólares para 2030.








