Guía para gestionar una flota de vehículos de forma sostenible
Cómo elaborar un plan de sostenibilidad para una flota de vehículos
La mejor manera de ponerse manos a la obra es llevando a cabo una gestión que persiga un modelo de movilidad sostenible mediante la acción combinada de empresa y trabajadores. Sin estos dos elementos, un plan sostenible quedará incompleto. Por eso, es imprescindible gestionar la flota de manera óptima y práctica para conseguir resultados que tengan un menor impacto medioambiental.
El primer paso es elaborar el documento que será la base de esta transformación, el cual debe identificar los objetivos que quiere cumplir la empresa en materia de sostenibilidad y qué parte de estos objetivos afectan a la flota. Ese plan de sostenibilidad debería tener como objetivos principales que los vehículos sean más eficientes, consuman menos y su utilización ahorre costes.
La gestión de un plan de sostenibilidad se podría dividir en varios pasos, comenzando por un análisis profundo de la situación y circunstancias de la flota. Este análisis consiste en estudiar cuál es el consumo medio por vehículo, cuántos años lleva en la carretera, qué tipo de vehículo es, cuánto dinero consume al mes en combustible y en reparaciones o cuántos kilómetros hace.
Qué medidas ayudan a reducir el consumo de combustible
La reducción del combustible quemado en la actividad empresarial es importantísima para conseguir los objetivos sostenibles. Por eso, es necesario apoyar una serie de medidas que lo faciliten. Es importante empezar a poner en marcha el plan con una conducción eficiente, promoviendo el uso de lo que se conoce como el “eco-driving“. Este sistema lleva años funcionando, pero no todos los conductores lo llevan a cabo.Se trata de reducir el consumo de combustible siguiendo unas pautas que no son complicadas y que mejoran significativamente la eficiencia:
- Acelerar y frenar suavemente, y circular sin grandes acelerones.
- Anticiparse a cambios de tráfico, como no acelerar en los semáforos en rojo.
- Circular a unos 80 Km/h, que es donde se encuentra el óptimo de consumo.
- Apagar el motor en paradas superiores a un minuto.
- Vigilar la presión de los neumáticos.
- Evitar encender el aire acondicionado cuando no sea realmente imprescindible y optar por bajar las ventanillas.
Junto a estas pautas, es vital garantizar el correcto mantenimiento de los vehículos de empresa como medida de base.








