Producción sostenible de frutas: impacto social y desarrollo local
Caso Ñuble: innovación agrícola y fruticultura resiliente en Chile
A finales de 2024, el INIA (Instituto de Investigaciones Agropecuarias chileno) puso en marcha un proyecto para que cerca de 1.000 pequeños agricultores frutícolas de Ñuble, en el centro-sur de Chile, puedan diversificar sus cultivos y mejorar su productividad. Se llama Fruticultura Sostenible y Resiliente al Cambio Climático y ofrecerá capacitaciones en manejo sostenible, implementación de tecnologías –sistemas de riego por goteo, estaciones meteorológicas y energías renovables– y la entrega de plantas frutales e insumos esenciales.
La iniciativa pretende potenciar la producción ya existente de papayo y castaño, e incorporar la macadamia, el pistacho y el calafate, según informa el INIA. “Estamos seleccionando material sano para cultivo ‘in vitro’ e inmersión temporal, clonando plantas adaptadas a condiciones adversas como el frío, las temperaturas extremas y la falta de agua. Proyectamos que la macadamia, una especie rentable y resistente al frío, será clave para el desarrollo económico de la región”, avanza Jorge Retamal, investigador del INIA Quilamapu y jefe del proyecto.
Cambio climático y desarrollo territorial a través de la fruta sostenible
Según el diagnóstico de la ‘Estrategia Regional de Desarrollo de Ñuble 2020 – 2028’, la región es la segunda más pobre de Chile, la que mayor proporción de población rural presenta, y una de las más amenazada por los efectos del cambio climático: inundaciones, sequías, fenómenos meteorológicos extremos. A su juicio, introducir nuevas variedades de frutas y verduras y cultivarlas de manera sostenible –600 agricultores de esta región ya producen en ecológico– ejercerá de palanca de desarrollo económico y social del territorio.
Este modelo agrícola fortalece la adaptación climática y actúa como motor de desarrollo social. Con iniciativas enfocadas en innovación agrícola, empleo rural y diversificación productiva, este modelo se consolida como una vía efectiva para impulsar un desarrollo más justo, inclusivo y resiliente.








