descubre cómo se produce y cuál es su impacto
Detrás de una taza de café sostenible hay “un gran compromiso y la tranquilidad y seguridad de que disfrutamos de un café de gran calidad”. Así lo asegura este experto que apostó por producir esta bebida teniendo en cuenta la sostenibilidad social, económica y medioambiental.
Porque aunque tomar café es un gesto muy sencillo del día a día, el camino que recorren los granos de café hasta llegar a nosotros es largo. “Una de las principales cosas que debemos de poner en valor es que el café –única y exclusivamente– se produce en una zona muy concreta de nuestro planeta, en concreto,el espacio que abarca lo que se llama ‘el cinturón de café’ entre el Trópico de Cáncer y el de Capricornio”, afirma Miguel Munilla. Otro punto importante a tener en cuenta es que “aproximadamente se calcula que son 25 millones de pequeños productores de fincas con menos de cinco hectáreas los que producen aproximadamente el 85% del café en el mundo”.
El elevado consumo de esta bebida y el impacto del cambio climático están teniendo consecuencias en los cafetales. Según Munilla, la demanda se calcula que “se va a multiplicar por dos y medio de aquí a 2050”, además de que se prevé que el espacio donde se produce el café se verá reducido “en torno a un 30% por la erosión genética de las especies, por pedir que produzcan más rápidamente, por la deforestación o por el abandono de muchas fincas”.
¿Hasta dónde puede llegar la sostenibilidad del café?
El experto lo tiene claro: “hasta donde uno quiera”. De buen café es la primera empresa de café certificada con el sello B Corp: “esto lo que pone en valor son las empresas comprometidas desde el origen en fomentar la sostenibilidad, y que el propósito de la compañía no solo sea económico, sino generar un impacto positivo más allá de lo que es el aspecto medioambiental”, afirma el CEO y fundador de la empresa.








