Ventajas de ahorrar mediante aportaciones periódicas a fondos de inversión y planes de pensiones
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Ahorrar a largo plazo mediante aportaciones periódicas tiene una serie de ventajas frente a las aportaciones puntuales. En el caso del ahorro para la jubilación, es habitual que los ahorradores concentren sus aportaciones a planes de pensiones puntualmente a final de año, con el objetivo de rebajar la factura fiscal del mes de mayo siguiente. Sin embargo, es preferible repartir ese ahorro invertido a lo largo del año porque presenta algunas ventajas que ayudarán a mejorar nuestra salud financiera.
1. Más disponibilidad
Muchos partícipes de planes de pensiones no realizan aportaciones, porque en el momento de decidirse no disponen del capital necesario. Puede haber imprevistos que impidan en ese momento puntual realizar una aportación, o igual tienen que hacer frente a gastos de mayor cuantía como la educación de los hijos o las compras navideñas. Sucede además que en el día a día hay muchas tentaciones de gasto; obstáculos que se interponen en los objetivos de largo plazo. Por eso es preferible introducir una serie de aportaciones periódicas de menor tamaño, como dinámica de la vida diaria.
2. El esfuerzo es más gradual
La realización de aportaciones periódicas de poca cantidad supone un esfuerzo menor que hacerlas puntualmente. Lo ideal es tratar las aportaciones periódicas, por ejemplo mensuales, como si fuera un gasto recurrente, al igual que se paga el agua, el gas o la luz. De hecho, las aportaciones se pueden programar para realizarlas de manera automática. Se pueden asimismo modificar las aportaciones o suspenderlas temporalmente en caso necesario.
3. El riesgo se reduce
Cuando se realiza una aportación puntual a un vehículo de inversión (por ejemplo, un plan de pensiones o un fondo de inversión) se compran participaciones de ese producto de una sola vez y en un momento determinado de mercado. Ese momento puede ser bueno, porque a partir de ahí el mercado comience a subir, pero puede no ser el mejor, porque el mercado esté cayendo. Al realizar aportaciones periódicas, el riesgo de mercado se reduce, porque se entra en diferentes momentos del ciclo. Por ejemplo, si se realizan 12 aportaciones mensuales en un año, se estará entrando a un precio medio de esas adquisiciones, con lo que se reduce la posibilidad de entrar en un momento inadecuado de mercado.








