BBVA se suma a una iniciativa de Iberia para reducir la huella de carbono
En concreto, el combustible sostenible para la aviación empleado por Iberia para la reducción de la huella de carbono de los miembros del Círculo SAF procede de un residuo orgánico como es el aceite de cocina usado (UCO, por sus siglas en inglés). Para estimar la disminución de emisiones, se han utilizado como referencia datos de consumo real de combustible diferenciados por ruta, tipo de avión y tipo de cabina de los vuelos realizados en 2023. A partir de aquí, se aplica el factor de conversión a dióxido de carbono equivalente definido según DEFRA UK (Department for Environment, Food & Rural Affairs UK), y el porcentaje de reducción de emisiones que supone el uso de SAF con respecto a la utilización de combustible tradicional.
El combustible sostenible de aviación –actualmente la única alternativa y solución viable para reducir una parte de las emisiones en el sector de la aviación, junto con la renovación de flota– es un tipo de combustible que puede obtenerse de residuos agrícolas o forestales en su versión biológica (bioSAF), o a partir de hidrógeno renovable y dióxido de carbono (CO2) capturado del aire (SAF sintético o e-SAF) o de procesos industriales (combustibles de carbono reciclado).
Según la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA), en comparación con el queroseno tradicional, el SAF se prevé pueda reducir en torno a un 80% las emisiones de gases de efecto invernadero en términos de ciclo de vida (y que incluye desde la extracción o el cultivo de la materia prima hasta la combustión en vuelo).
En el caso del bioSAF, el que se obtiene a partir de residuos vegetales, se potencia además la transición energética y la economía circular. Los residuos que sirven como materia prima para su elaboración actualmente acaban, en buena medida, en vertederos o son eliminados en las explotaciones agrarias. Por este motivo, el desarrollo de la industria de SAF supondría una mejor gestión de esos residuos y su aprovechamiento como recurso. En materia social, puede favorecer la generación de empleo en las zonas agrarias donde se aglutinan los residuos orgánicos para producir este combustible, lo que permite luchar contra la despoblación rural y contribuir con la riqueza de los territorios. Otra ventaja del SAF es que se puede utilizar sin realizar ningún cambio ni en los motores de los aviones ni en las infraestructuras del aeropuerto.








