Una historia de éxito para reducir la brecha digital de mujeres vulnerables
BBVA apoya el Programa de Inclusión Digital para mujeres en zonas vulnerables, una iniciativa de Mujeres en Tecnología (MeT) y Asociación Civil Las Omas en la ciudad de Córdoba. Con un laboratorio informático comunitario y talleres prácticos, el programa tiene como objetivo reducir la brecha digital.
Gracias a los buenos resultados, la fundadora de MeT, Soledad Salas, afirmó que se está buscando replicar la experiencia. “Es un proyecto que, a partir de lo de Las Omas, queremos expandir”, comentó. “Trabajamos con BBVA y recibimos una donación de computadoras de escritorio; las estamos poniendo a punto para instalar en distintos lugares; estamos hablando con municipios y comunas del interior para ayudar a formar otros laboratorios”, detalló.
En total, BBVA en Argentina donó 100 computadoras para ampliar el laboratorio, lo cual benefició de manera indirecta a más de 1000 personas. Además de aportar al programa tal cual está funcionando actualmente, esos equipos serán parte de la expansión hacia otras comunas y municipios.
Impacto en toda la comunidad
Este es el segundo año de acompañamiento a mujeres integrantes de Las Omas y residentes de Chacra de la Merced, una zona en emergencia económica y ambiental al este de la capital cordobesa. El objetivo del programa es que incorporen herramientas digitales y financieras tanto a sus tareas diarias como a futuros microemprendimientos para incrementar su autonomía y calidad de vida.
¿Cómo impacta el programa en la comunidad? En primer lugar, brinda la oportunidad de formarse en un nuevo oficio: el arreglo y mantenimiento de computadoras. Con estos conocimientos y el desarrollo de habilidades digitales esenciales, las mujeres que participan mejoran su empleabilidad y fortalecen su confianza. Como último eslabón de la cadena, esto les permite convertirse en agentes de cambio en sus comunidades, impulsando la inclusión digital y el empoderamiento.
Entre los logros y actividades que se llevaron adelante en lo que va del 2025 se realizó el fortalecimiento del laboratorio informático, con un uso comunitario ampliado del espacio, y se hizo una revisión curricular participativa. Además, se dieron capacitaciones con clases semanales, talleres especializados y mentorías tanto personalizadas como organizacionales.








