Lilia Carrillo y la emoción que transformó la pintura mexicana
La Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del MPBA, presentan la exposición “Lilia Carrillo. Todo es sugerente”, invita a redescubrir su audaz experimentación formal y su diálogo con temas sociales y emocionales, consolidando su lugar como pionera de la Generación de la Ruptura.
La exposición reúne más de 100 piezas provenientes de colecciones en diferentes estados de la república como la Ciudad de México, Monterrey, Zacatecas, así como del extranjero: Miami y Houston. La mayoría de ellas, son obras de la pintora, aunque también se incorporan trabajos de artistas colaboradores como Kati Horna, Fernando García Ponce, Manuel Felguérez y Vicente Rojo, entre otros. Además, se incluyen piezas bidimensionales, materiales artísticos y documentales —como la película Tajimara—. Asimismo, la muestra presenta objetos antiguos de los Andes de la colección del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el monumental mural ‘La ciudad desbordada’, contaminación del aire (1969), realizado para la Exposición Universal de Osaka 70.
Esta muestra, curada por Daniel Garza Usabiaga, director del MPBA, es la primera en presentar simultáneamente su obra pictórica junto con sus trabajos en diseño de vestuario y textil, ilustración y escenografía, y aborda asimismo el compromiso de la artista con la condición de las mujeres en el arte y con el autoritarismo en México durante los años sesenta. Además, es única, no solo por la calidad de las piezas reunidas, sino también por la trascendencia de Carrillo dentro de la cultura mexicana.








