¿Qué es la energía mareomotriz y cómo se obtiene?
Este tipo de energía marina se obtiene de manera sencilla: el movimiento de las masas de agua en las mareas mueve las turbinas y es un alternador el que genera la energía eléctrica. El proceso finaliza con el transporte de la electricidad hasta una central en tierra para su distribución.
Implica un enorme potencial de generación por la abundancia de costas, sin embargo hasta hace poco no existían planes ambiciosos para su desarrollo como una de las energías renovables emergentes. Pero ya está claro en el doble reto que asume la Comisión Europea (CE) en su ‘Estrategia sobre las Renovables Marinas’ (la mareomotriz, la undimotriz o de las olas, el gradiente térmico y de salinidad, más la eólica ‘offshore’): recortar costes y mejorar la eficiencia de los generadores actuales.
Para ese impulso sostenible, Europa estima que se necesitará una inversión de casi 800.000 millones de euros hasta 2050. Y de todas las opciones mencionadas, la mareomotriz es la única en fase precomercial. No en vano, la Agencia Internacional de la Energía (IRENA) estima que el recurso mareomotriz en más del 90% del total de la capacidad instalada de recursos energéticos en el mar, exactamente 512,5 MW (megavatios).
La Comisión ha asignado el objetivo de despliegue a las turbinas eólicas marinas tanto fijas como flotantes. Allí donde existe un mínimo de cinco metros de diferencia de nivel entre pleamar y bajamar es posible instalar una turbina que aproveche la fuerza de las corrientes de agua.








