herramientas y métodos para gestionarlas correctamente
“Endeudarse es adelantar el dinero del futuro al presente para que nos ayude a afrontar proyectos y nos dé calidad de vida, pero es básico hacer un presupuesto para poder afrontar las deudas”, explica Dositeo Amoedo, presidente de la Asociación de Educadores y Planificadores Financieros (AEPF). Una afirmación que corrobora Elisabet Ruiz, profesora de Economía y Empresa en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC): “Endeudarse es bueno si hay una planificación. Lo malo es cuando no la hay”.
Adquirir una deuda, por lo tanto, sería positivo cuando se hace para comprar una vivienda, un coche o empezar un proyecto, pero no lo es tanto cuando la deuda se utiliza para resolver un problema y, sobre todo, no es nunca una buena opción cuando no se tiene la seguridad de poder afrontar la devolución del dinero solicitado y los correspondientes intereses.
Panorama internacional de la deuda
En España, la deuda de las familias en marzo de 2025 se situó en 701 miles de millones de euros (mm), según los datos del Banco de España. A pesar de aumentar la deuda respecto al año anterior (688 mm), el PIB disminuyó casi dos puntos, hasta 43,5%.
Al otro lado del océano, en países como México, el 36,2% de la población mayor de 18 años declara contar con algún tipo de deuda, según datos de Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (INEGI). Por su parte, en Perú, según el CEIC Global Database, en diciembre de 2024 la deuda de los hogares representaba el 15,9% del PIB nominal del país.








