¿Cómo reducir la brecha digital para lograr la inclusión financiera?
Otros aspectos negativos que ayudan a ensanchar la brecha digital son la desconfianza y la ciberdelincuencia. Y el hecho de que buena parte de la economía sea informal, como ocurre en Perú. “Los vendedores ambulantes del centro de Lima generan muchísimo dinero pero no utilizan el sistema financiero”, detalla Vargas Florez.
Factores clave para reducir la brecha digital
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Acceso asequible a internet y dispositivos.
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Formación en competencias digitales básicas.
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Educación financiera adaptada a entornos digitales.
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Confianza y seguridad en los servicios ‘online’.
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Diseño inclusivo de productos financieros.
Brecha digital e inclusión financiera en América Latina
“Los servicios financieros digitales, desarrollados a raíz del Covid-19, son un mecanismo de entrada que puede ayudar a las personas desatendidas o subatendidas por el sistema financiero tradicional”, remacha el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en su documento ‘Políticas de inclusión financiera y las nuevas tecnología en América Latina’.
Hoy a través de una app, instalada en su dispositivo móvil, que funciona también offline, los asesores de las entidades de la Fundación Microfinanzas BBVA pueden realizar las mismas operaciones que en una sucursal bancaria cuando visitan a los millones de emprendedores vulnerables en América Latina que atienden actualmente. Además los emprendedores usan una aplicación de banca móvil diseñada especialmente para ellos con un formato similar al de un chat como WhatsApp. “Estamos digitalizando nuestro modelo, innovando con tecnologías como la inteligencia artificial, la biometría facial y por voz y a la vez introducimos a los emprendedores a la economía digital, les formamos en habilidades digitales y empresariales, e incluso implementamos programas para ampliar la conectividad en zonas sin acceso, porque queremos que ellos y sus familias puedan aprovechar todas las oportunidades de esta era digital” explica Gabriela Eguidazu, directora de Innovación para el crecimiento inclusivo de la FMBBVA que añade que “los avances en conectividad deben enfocarse en usos que deriven en un mayor progreso y bienestar de la población como son la educación, la salud o el acceso a servicios financieros”.
Para eso hace falta acceso a internet, que no está al alcance de 2.600 millones de personas, un tercio de la población mundial, según la Medición del Desarrollo Digital: Hechos y Cifras 2023 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). El informe advierte de que poner en línea a las comunidades es un reto mucho más complejo que la mera construcción de conexiones físicas: requiere concienciar a la población sobre los beneficios, una bajada del coste y formar en competencias digitales. “Las habilidades digitales, también conocidas como alfabetización o competencias digitales, se refieren a la capacidad de una persona para usar la tecnología y los medios digitales de manera efectiva y segura”, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Son cruciales para navegar por un mundo en plena transformación digital.








