a punto de cumplir 100 años, proyecta la aviación del futuro
Para el director corporativo de Iberia, la aerolínea y BBVA comparten “valores fundamentales” como son “el cuidado de las personas, el cuidado de sus clientes, el cuidado de sus trabajadores y el seguir apostando por la sociedad”. Cierco señala que “la sociedad nos da mucho y tenemos que ser conscientes de que solo devolviendo parte de eso que nos da vamos a poder seguir teniendo la confianza de nuestros clientes, de nuestros trabajadores y también en el caso del BBVA, por supuesto, de los accionistas”.
Los tres retos del sector de la aviación, según Iberia
En un contexto marcado por el cambio climático, los marcos regulatorios y la evolución de las necesidades de los consumidores, el sector de la aviación afronta uno de sus mayores desafíos: cómo seguir volando sin comprometer el futuro del planeta. En este sentido, compañías como Iberia lo tienen claro. Se hace necesario apostar por la única solución viable en la actualidad: combustible sostenible para la aviación (SAF, por sus siglas en inglés). “El combustible de aviación sostenible permite, con el uso de residuos y de tecnología renovable, crear un combustible que es hasta un 70-80% menos contaminante que el combustible actual”, explica Cierco. Sin embargo, “se fabrica en muy poco volumen y es muy caro”. Teniendo en cuenta esto, considera que “si no somos conscientes de que esa es la única herramienta que tenemos a día de hoy para descarbonizar el sector de la aviación, además de la modernización de la flota, la aviación va a tener un serio riesgo en el futuro porque es el combustible que hay que poner en nuestros motores”.
Para impulsar el SAF, aboga por “trabajar todos juntos”: proveedores, fabricantes, instituciones públicas y privadas. En los últimos años, Iberia ha renovado su flota, apostando por aviones de nueva generación que consumen hasta un 25% menos de combustible y reducen significativamente las emisiones de dióxido de carbono (CO2)y el impacto acústico.








