Cómo los pagos entre cuentas están redefiniendo el futuro del ‘open banking’
La adopción del ‘open banking’ ha seguido trayectorias diferentes en función del mercado: En Europa, el desarrollo ha estado impulsado principalmente por la regulación, en particular por la directiva PSD2, que abrió el acceso a las cuentas bancarias a nuevos proveedores de servicios financieros y la evolución de la tecnología: “Ahora estamos en una fase en la que el reto es convertir esas capacidades en modelos de negocio escalables y propuestas de valor claras para clientes y empresas”, señaló Carmela Gomez.
En otras regiones, como América Latina, la evolución ha sido distinta. La adopción masiva de pagos instantáneos, como el sistema PIX en Brasil, ha sido el punto de partida para el desarrollo posterior de iniciativas de ‘open finance’, que amplían el intercambio de datos y servicios financieros.
Esta diferencia refleja cómo la infraestructura de pagos y el contexto regulatorio influyen en la velocidad y la forma en que se adopta la innovación financiera, pero lo importante es conseguir un servicio de valor para el cliente final, que es lo que garantiza la adopción.
El papel creciente de los pagos A2A
En este contexto, los pagos ‘account-to-account (A2A)’ están emergiendo como una alternativa relevante a los métodos tradicionales. Estos pagos permiten transferir dinero directamente entre cuentas bancarias, reduciendo intermediarios y, potencialmente, costes. Para los usuarios, esto puede traducirse en procesos de pago más simples y rápidos.
El panel destacó varios ejemplos de éxito en Europa, como Bizum en España o iDeal en los Países Bajos, que han logrado una adopción masiva: “Los casos que han funcionado bien tienen varios elementos en común: colaboración entre bancos, una experiencia de usuario muy sencilla y, sobre todo, confianza del consumidor”, explicó Carmela Gómez. Estos factores son determinantes para que los pagos A2A puedan escalar y competir con otros métodos de pago consolidados.








