¿Qué es la desalinización del agua y cuáles son sus ventajas?
Plantas desaladoras en el mundo
La desalinización es una técnica muy empleada en los países del Golfo Pérsico, como los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait o Arabia Saudí y está también muy implantada en otros países de Oriente Medio, como Israel, y del Magreb, como Argelia y Marruecos. América Latina es una de las regiones del mundo con mayor cantidad de agua dulce, pero con un acceso al recurso muy desigual, por lo que la desalinización se ha convertido en una herramienta al alza en algunos territorios. Chile, donde en el siglo XIX entró en funcionamiento la primera desaladora industrial del mundo, es el país con mayor implantación, pero la desalinización también está presente en Brasil, México o Perú.
¿Cómo funciona una planta desaladora? Ósmosis inversa y evaporación
El aprovechamiento del agua del mar ha sido un objetivo histórico de la ingeniería hidráulica. Sin embargo, las primeras plantas desaladoras no se instalaron hasta bien avanzado el siglo XIX. La primera se construyó en Chile en el año 1872 y utilizaba un método poco eficiente conocido como destilación solar con el cual producía 22.000 litros de agua dulce al día. Ya durante el siglo XX, la desalinización experimentó su primera gran expansión y lo hizo con un enfoque que, aunque perfeccionado, no se alejaba mucho del de aquella primera planta chilena: la destilación por evaporación termal.
Los sistemas basados en la desalación térmica usan energía, tanto térmica como eléctrica, para evaporar el agua salobre y luego condensarla de nuevo, tal como sucede en la naturaleza. Tienen el gran inconveniente de que consumen mucha energía, por lo que con la aparición de sistemas más eficientes, basados en ósmosis inversa, fueron cayendo en desuso. “Es un enfoque que se sigue empleando en algunos países donde la energía es barata, como los países del Golfo”, explica Iván Sola, investigador postdoctoral de la Universidad de Alicante que desarrolla su investigación en el centro Integrativo de Ciencias y Servicios Ambientales HUB AMBIENTAL de la Universidad de Playa Ancha en Chile y experto en desalinización.
“Pero el uso de la ósmosis inversa está mucho más extendido, representa cerca del 70% de la producción mundial. En España, en Chile o en Israel, todas las plantas funcionan con ósmosis inversa, porque es mucho más eficiente”, añade. Estas plantas utilizan diferentes tecnologías para revertir un proceso natural conocido como ósmosis, en el que dos fluidos con concentraciones de sales diferentes separados por una membrana semipermeable tienden a mezclarse para equilibrar la concentración de sales. En las desaladoras de ósmosis inversa, se aplica presión para que el agua salada pase a través de una membrana y se genere, por un lado, agua muy pura y, por otro lado, agua con una concentración de sales muy elevada.
“La ósmosis inversa, sobre todo, tras la aplicación de los dispositivos de recuperación de energía permitió reducir mucho el consumo energético durante el proceso de desalación. Se convirtió en una alternativa mucho más eficiente y sostenible”, resalta el investigador. “Si lo ponemos en cifras, la ósmosis inversa consume, en promedio, 3 kilovatios hora de electricidad por metro cúbico de agua, es decir, por cada mil litros de agua. Es mucho más barato producir agua desalada así que comprarla en el supermercado”.








