¿Cuáles son los dos peligros de seguridad de las videollamadas y cómo podemos evitarlos?
Para entender los riesgos actuales y saber cómo protegernos, debemos observar el problema desde dos puntos de vista: el ataque a nuestra intimidad y el engaño a través de los permisos que nosotros mismos otorgamos.
Frente 1: El ataque silencioso (activar la cámara sin que te des cuenta)
Este es el miedo clásico: estar frente al portátil o con el móvil en la mano y que alguien active la cámara para espiarnos en secreto (una práctica conocida como ‘camfecting’).
Aunque la idea asusta, la realidad actual es tranquilizadora. La industria tecnológica ha mejorado enormemente sus defensas:
- En los ordenadores portátiles (defensa por ‘hardware’): En la gran mayoría de los portátiles modernos, la pequeña luz LED situada junto a la lente está conectada físicamente a la alimentación de la cámara. Es decir, la lente no puede recibir energía sin que la luz se encienda. Al ser un mecanismo físico, es imposible que un virus común use la cámara sin encender el piloto luminoso.
- En los ‘smartphones’ (defensa por ‘software’): Los teléfonos móviles no tienen una luz física. Su sistema de aviso es un punto verde o naranja que aparece en la esquina de la pantalla. Aunque es un aviso por ‘software’, está incrustado en los niveles más profundos y blindados del sistema operativo (iOS y Android). Es extremadamente difícil que una aplicación maliciosa pueda grabar sin hacer saltar este aviso.
Por lo tanto, si vemos que dicha señal aparece en nuestro ordenador o ‘smartphone’ sin que estemos utilizando una aplicación de videoconferencia, tenemos la alerta que necesitamos para tomar las medidas adecuadas.








