¿Qué son los biocombustibles y qué tipos existen?
Cuál es el origen y evolución de los biocombustibles
El origen de los biocombustibles se remonta a finales del siglo XIX, cuando se inventaron el automóvil y los motores de combustión interna. Fue el ingeniero y empresario Henry Ford quien se planteó utilizar el etanol como carburante para su célebre Modelo T, el primer vehículo construido en una cadena de producción y detonante de la motorización norteamericana. Incluso los primeros motores diésel funcionaron con aceite de cacahuete.
Todo cambió con el descubrimiento de inmensos depósitos de petróleo: al caer el precio de la gasolina y el gasoil, los biocombustibles dejaron de ser rentables. Andado el tiempo, primero la crisis del petróleo a partir de 1973 y después el calentamiento global reflotaron el uso de los biocarburantes y la investigación.
Se pueden obtener a partir de plantas ricas en carbohidratos como el maíz, oleaginosas, por ejemplo, la soja o el girasol, incluso especies forestales abundantes, entre otras el pino y el eucalipto. También se emplean como materia prima lodos de depuradoras, purines de cerdos y excrementos animales, desechos agrícolas, comida caducada, grasas y aceites usados, biomasa forestal…
Qué tipos de biocombustibles existen y cuáles son los más utilizados
Hoy los biocombustibles más extendidos son el bioetanol, producido mediante la fermentación de productos vegetales como la caña de azúcar o la remolacha, y el biodiésel, a partir de aceites vegetales (colza, palma, girasol, lino…), grasas animales o microalgas.
Estados Unidos y Brasil lideran la producción mundial de bioetanol. En Brasil, la amplia adopción de vehículos flex-fuel permite usar tanto etanol puro como mezclas, y el país elevó en 2025 la mezcla obligatoria en gasolina al 30% (E30), vigente desde agosto de ese año.








