BBVA publica por primera vez su huella integral de agua
Impacto directo de la huella de agua
Entre 2019 y 2025, BBVA ha logrado reducir un 27% el consumo de agua total asociado a su impacto directo. Además, la entidad ha reducido un 36% el consumo por empleado, superando el objetivo del 11% establecido en su Plan de Ecoeficiencia 2021-2025. Mientras que en 2019 un empleado consumía 18,99 m³ al año, en 2025 el consumo fue de 12,15 m³. Estas cifras reflejan mejoras en la eficiencia y en las prácticas de consumo de agua a través de la adopción de medidas en edificios, el reciclaje o la digitalización.
Un enfoque integral para abordar el desafío del agua
Según datos del World Economic Forum (WEF), la mitad de la población a nivel mundial sufrirá estrés hídrico en 2050, mientras que el PIB podría caer hasta un 10% si no se protege el suministro de agua. En este contexto, BBVA ha adoptado un modelo de gestión de la huella de agua que va más allá de una visión meramente de consumo de este recurso natural, y está alineado con la estrategia de huella de carbono, con la que comparte determinadas sinergias y palancas de reducción incorporadas en el Plan Global de Ecoeficiencia.
Con el cálculo de la huella de agua, BBVA amplía su estrategia de impacto directo y aborda el desafío del agua con un enfoque integral que va desde la gestión propia hasta el apoyo a sus clientes. Y es que el agua se ha convertido, además de en un reto ambiental, en un factor clave competitividad y de inversión principalmente para sectores como la agricultura, la alimentación y las bebidas, así como el turismo. El coste de no actuar en materia hídrica es cinco veces superior al de invertir en soluciones de eficiencia, según CDP.
La estrategia de BBVA respecto al agua pivota en torno a cuatro ejes: calcular la huella de agua, reducir el consumo y otros impactos, regenerar el recurso mediante proyectos específicos y también comunicar los avances de forma transparente.
Cuando no se logra ir más allá en la reducción de la huella de agua propia, se abre la posibilidad de invertir en proyectos que permitan devolver a la naturaleza el equivalente –total o parcial– de dicha huella. Para esta fase de restauración hídrica, y según el acuerdo suscrito con Veolia, BBVA actuará para regenerar el agua consumida a través de la adquisición de Créditos de Agua Positiva (CAPs) en base a los criterios de Act4Water. Esta iniciativa, y su estándar de certificación, asegura la ejecución –y el cumplimiento de criterios homogéneos y basados en metodologías científicas reconocidas– de proyectos para restaurar el agua consumida. Cada crédito representa 1.000 m³ de huella de agua ahorrada, regenerada o mejorada.
En concreto, en 2025 BBVA ha llevado a cabo la adquisición de Créditos de Agua Positiva orientados a la restauración hídrica conforme al resultado de la huella de agua directa en España. Para ello, invertirá en proyectos de rendimiento técnico hidráulico (RTH) con el objetivo de mejorar la eficiencia de una red de distribución municipal en una zona de escasez, y reducir pérdidas en dicha red, mediante soluciones basadas en datos y mejorar la disponibilidad de agua en la cuenca.
Además, y partiendo de este aprendizaje, BBVA está trabajando en realizar una propuesta de valor para sus clientes, especialmente en sectores más intensivos en consumo de agua, para acompañarlos en su transición hacia modelos de producción sostenibles y resilientes.
BBVA, empresa certificada por su uso sostenible del agua
Esta gestión interna del agua ha llevado a que en 2025 BBVA se convierta en la primera empresa certificada como ‘Water Committed’ conforme al estándar de Act4Water, cuyo marco de certificación reconoce a las organizaciones que miden su huella hídrica, fijan objetivos de reducción e impulsan acciones para generar un impacto positivo en las cuencas donde operan.








