¿Qué es un certificado de eficiencia energética y cómo conseguirlo?
¿Es obligatorio el certificado de eficiencia energética en España?
Los certificados de eficiencia energética son obligatorios en España para la venta o el alquiler a un nuevo arrendatario, así como para determinados edificios frecuentados habitualmente por el público. Actualmente, esta obligación está regulada por el Real Decreto 390/2021. En este contexto, el propietario o promotor es el responsable de encargar y conservar el certificado, el cual debe ponerse a disposición de los potenciales compradores o arrendatarios. El incumplimiento de estas obligaciones puede conllevar sanciones según la legislación vigente.
Además, los propietarios son responsables de presentar el documento ante el órgano competente de la comunidad autónoma para su registro y validez legal. El certificado tiene una validez máxima de 10 años, con una importante excepción: si la calificación energética es la letra G, su validez máxima se reduce a 5 años. Para su obtención, es estrictamente necesario contar con un técnico competente que realice la evaluación del inmueble.
La etiqueta de eficiencia energética debe exhibirse obligatoriamente en edificios de titularidad privada frecuentados por el público (como los de uso comercial, sanitario, docente, restauración, etc.) solo cuando su superficie útil total sea superior a 500 metros cuadrados. Para el resto de los casos, mostrar la etiqueta de forma pública es voluntario, de acuerdo con lo que establezca cada comunidad autónoma. (Nota: Los lugares de culto también están obligados a tener certificado y exhibir la etiqueta si superan los 500 m2).
No obstante, existen algunas excepciones en las que no es obligatorio disponer del certificado. Quedan excluidos:
- Edificios protegidos oficialmente por su particular valor arquitectónico o histórico, siempre que cualquier actuación de mejora de la eficiencia energética alterase de manera inaceptable su aspecto.
- Edificios independientes (es decir, que no estén en contacto con otros edificios) con una superficie útil total inferior a 50 metros cuadrados.
- Edificios que se compren para su demolición o para realizar reformas integrales.
- Construcciones provisionales para uso igual o inferior a dos años.
- Edificios industriales, de la defensa y agrícolas no residenciales de baja demanda energética.
Los certificados de eficiencia energética tienen un objetivo principal: promover un mejor uso de la energía en los edificios. Algo que también se puede potenciar con la aplicación en el día a día de una serie de recomendaciones que contribuyen a reducir el coste energético de facturas como la de la luz, lo que incrementa el ahorro doméstico. “El consumo de energía en el sector de los edificios es significativo. Supone cerca del 30% del consumo energético a nivel nacional y del 40 % de las emisiones de gases de efecto invernadero”, explican desde el área técnica del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
Reducir estos porcentajes puede ayudar a cumplir el objetivo de cero emisiones, además de contar con una vivienda eficiente favorece también el ahorro económico, ya que reduce la cantidad de energía necesaria para aclimatarla u obtener agua caliente, por ejemplo.
“Una vivienda de alta calificación energética, como puede ser calificación A, puede implicar una reducción de consumo superior al 90% respecto a una vivienda de calificación G”, señalan desde IDAE. Esta cifra es significativa si tenemos en cuenta que actualmente el 31,2 % de los gastos anuales de las familias españolas se destinan a pagar vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
De acuerdo con datos de IDAE, solo el 0,25% de los edificios en España cuentan con una calificación A o B. Más de la mitad (el 52,02 %) muestran la E en su certificado. La categoría más baja, por otro lado, engloba a casi el 18 % de los edificios. La tendencia, sin embargo, está mejorando. Si atendemos a los edificios de nueva construcción, las categorías A y B suman casi el 45 % del total, mientras que las tres últimas no alcanzan el 20 %.
Promover la construcción de viviendas basadas en criterios de eficiencia energética repercute no solo en el planeta, sino también en la economía doméstica de quienes vayan a comprar una casa que incorpora criterios sostenibles. En su apuesta por la sostenibilidad, BBVA ofrece en España su Hipoteca Casa Sostenible, con la cual, mediante sus condiciones especiales, podrás adquirir una vivienda de Calificación A. Por otro lado, si lo que quieres es adaptar tu hogar actual para aumentar su eficiencia energética, la entidad pone a disposición de sus clientes españoles el Préstamo Eficiencia Energética, con el que se puede financiar todas las compras e instalaciones necesarias para convertir tu casa en un edificio eficiente energéticamente.








