¿Qué es y cómo se puede sacar?
No es acumulativo. Es decir, que el impuesto pagado en las etapas anteriores de la cadena de producción y comercialización puede ser restado o deducido del impuesto que se paga en la etapa final. Esto evita que el mismo valor sea gravado dos veces y asegura que el IGV se aplique solo al valor agregado en la última etapa del proceso. “Por ejemplo, un fabricante que paga IGV por las materias primas puede deducir ese impuesto cuando venda el producto final, de modo que el consumidor final no paga impuestos duplicados”, detalla Carrillo.
A pesar de su amplio alcance, el IGV no afecta todas las etapas del proceso productivo y de comercialización. El gobierno ha establecido excepciones destinadas a reducir la carga fiscal sobre productos y servicios esenciales para la población. Por ejemplo, uno de los pilares de dichas excepciones es la exención del IGV en la venta de alimentos frescos.
Frutas, verduras, hortalizas, tubérculos, legumbres y granos básicos están exentos de este impuesto. Esta medida tiene como objetivo principal asegurar que todos los sectores de la población tengan acceso a una alimentación básica a precios razonables, especialmente los más vulnerables. Además de los productos alimenticios, servicios vitales como el agua potable, el alcantarillado y la electricidad tampoco están sujetos al IGV. La excepción ha sido diseñada para mantener los costos de estos servicios fundamentales accesibles para todos, facilitando así el día a día de las personas.
Según los expertos, otra exención significativa es la aplicada a los bienes y servicios destinados a la exportación. Esta medida tiene como objetivo fomentar la competitividad de los productos peruanos en los mercados internacionales al evitar la carga de impuestos adicionales sobre los precios de exportación. Existen otras excepciones específicas al IGV en el Perú. Entre ellas se incluyen la venta de libros, periódicos y revistas, así como la prestación de servicios de educación y salud. La importación de medicamentos y otros productos de uso médico también está exenta de este impuesto.
Su importancia en la economía
El Impuesto General a las Ventas (así como el Impuesto a la Renta) juega un papel protagónico en la recaudación fiscal del Perú. “Es crucial para financiar servicios públicos esenciales y sostener la economía nacional”, afirma Carrillo.
Estos dos impuestos son el corazón que da funcionamiento a sectores como educación y salud, respaldan infraestructuras críticas y programas sociales clave. Su rol no se limita a la recaudación. También garantizan la estabilidad económica al permitir al gobierno cumplir con sus obligaciones financieras y promover un desarrollo sostenido y equitativo para los peruanos.








