cuando la vulnerabilidad se convierte en la mayor fortaleza para emprender
En un futuro quiere formar una empresa familiar más organizada y profesional donde también trabajarían su hija como diseñadora de moda y el novio de su hija (que se dedica a la administración de empresas), ella aportaría la experiencia y los clientes.
La historia de superación de esta emprendedora y de su hija la recoge el documental Después de la Lluvia, presentado por el 15 aniversario de la FMBBVA.
Emprender hoy para que ellos lleguen más lejos mañana
Eleuteria y Olga son un ejemplo de que se puede emprender desde la vulnerabilidad y progresar. La Fundación está comprometida con impulsar la autonomía económica de las microempresarias; 7 de cada 10 personas a las que apoya salen de la pobreza, son mujeres.
“Para la FMBBVA, estas madres son piedras angulares en el progreso intergeneracional porque su autonomía económica repercute en el bienestar de sus hogares. Ellas destinan hasta el 90% de sus excedentes a educación, salud y alimentación familiar. Según nuestros datos de impacto, pese a que los negocios de mujeres son más pequeños, crecen a tasas similares a las de los hombres, un 14%. Apoyar a las madres emprendedoras con acceso a servicios financieros y no financieros contribuye a mejorar la educación, la nutrición, la salud y a erradicar la pobreza”, explica Elizabeth Prado, responsable de Alianzas de Equidad e Inclusión de la FMBBVA.
La celebración del Día de la Madre es una oportunidad para poner en valor el impacto del trabajo de estas mujeres que se levantan cada día para ponerse al frente de sus negocios y para que sus familias progresen.








