¿Qué es el informe Brundtland y por qué es el origen del desarrollo sostenible?
Por qué surgió el informe Brundtland
Para entender su origen, es necesario observar la visión del mundo que imperaba décadas atrás. A finales del siglo XIX, con obras como ‘El libro de la selva’ de Rudyard Kipling, se popularizó la “ley de la selva”. En este contexto, la naturaleza se percibía como un medio caótico y hostil que debía ser dominado y humanizado para conseguir recursos. El mundo occidental inició entonces una intensa carrera a favor del desarrollo y el consumo, provocando que las personas se desconectaran de la naturaleza.
Tras la II Guerra Mundial, se produjo la mayor ola de crecimiento en la historia del capitalismo. Según explica el doctor en Economía Roberto Juan Bermejo Gómez en su trabajo ‘Del desarrollo sostenible según Brundtland a la sostenibilidad como biomímesis’, se propagaron dos grandes ideas: por un lado, que la paz favorecía un crecimiento que permitiría a los países en vías de desarrollo seguir el modelo de los desarrollados; y por otro, la falsa creencia de que los recursos planetarios eran ilimitados y el crecimiento podía no tener fin.
En los años ochenta, bajo el liderazgo de figuras como Ronald Reagan y Margaret Thatcher, predominaba una visión liberal donde el mercado era el protagonista. Sin embargo, la Comisión Mundial sobre Medioambiente y Desarrollo —reunida por primera vez en 1984 por encargo de la Asamblea General de las Naciones Unidas— observó que este sistema económico conducía a la pobreza, la vulnerabilidad y la degradación del entorno.
Pronto surgieron voces discrepantes críticas con este modelo. Juana Aznar Márquez, profesora titular del departamento de Estudios Económicos y Financieros de la Universidad Miguel Hernández de Elche, señala que en 1987 “las economías avanzadas ya habían vivido el largo periodo de crecimiento que se inició al finalizar la II Guerra Mundial, pero también habían observado los estragos del crecimiento en la calidad medioambiental y la merma en la disponibilidad de recursos naturales”. El mundo había superado varias crisis económicas y necesitaba un cambio de rumbo.
Principales ideas del informe Brundtland
El informe Brundtland desafía de manera directa el modelo económico internacional imperante, el cual favorece el consumo sin tener en cuenta la sostenibilidad de los recursos. Plantea la necesidad de que el crecimiento económico sea mucho más justo, tanto para el planeta como para quienes lo habitan.Sus ideas principales se sostienen en dos grandes pilares:
- Garantizar la equidad: Reivindica que los sistemas políticos deben asegurar una distribución de los recursos más justa y proteger a las personas frente a un modelo de crecimiento desigual.
- Reconocer los límites del planeta: Recuerda que los recursos de la Tierra no son finitos, por lo que su uso debe garantizar la disponibilidad tanto para las generaciones actuales como para las futuras.
Para lograr este equilibrio entre economía y ecología, el texto advierte que es necesario tomar decisiones firmes. Tal y como explica la profesora Aznar, “no se puede dejar que el sistema económico funcione por sí solo, porque el resultado sería un mayor daño ambiental sin que los beneficios de crecimiento se ampliaran a toda la sociedad, y mucho menos a todo el planeta”. Además, añade que “si se quería seguir creciendo, se debía procurar la conservación de los recursos”, introduciendo así una idea de responsabilidad directamente vinculada a la de sustentabilidad.








