Cómo mejorar la calidad del empleo en las empresas
Este experto considera que la receta para mejorar la calidad del empleo en una empresa sería: buenas condiciones laborales –en cuanto a horarios y jornadas, salarios o posibilidades de conciliación–, un adecuado diálogo social con los empleados y unas políticas de sostenibilidad –social, económica y ambiental–. No obstante, esas conquistas difieren en función de los territorios.
Mientras en Europa el debate se centra en mejorar la conciliación y fomentar el liderazgo inclusivo, en América Latina persisten desafíos más estructurales, ligados a la formalización del empleo y la protección social.
Los desafíos de la calidad del empleo en América Latina
Por lo general, los países miembros de la Unión Europea muestran un compromiso para avanzar en distintas medidas, pero a su vez existen realidades en las que es importante lograr acuerdos en los derechos más básicos como un salario digno, un horario adecuado a las responsabilidades o funciones de los empleados, sobre todo, en algunos sectores donde existe un componente de peligrosidad (transporte, construcción…).
Tampoco deben ignorarse otros asuntos colaterales de la fuerza laboral como es la informalidad, que supone en países de América Latina un problema estructural que, según estimaciones de la OCDE, afecta a cerca de la mitad de los trabajadores de la región, lo que suele generar precariedad e inestabilidad económica. A tenor de un informe de este organismo, los países que presentan las tasas más altas son Bolivia, Honduras y Guatemala.
El Día del Trabajo de 2024, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) organizó un encuentro para analizar cómo mejorar la calidad del empleo en América Latina y el Caribe. Los expertos convocados constataron los malos resultados del último Índice de Mejores Trabajos del BID –la región obtiene 41,2 puntos sobre 100–. Denunciaron los salarios insuficientes o la deficiente cobertura social de los trabajadores. “Los problemas afectan más a las mujeres y a los jóvenes”, alertó Laura Ripani, jefa de la División de Mercados Laborales y Seguridad Social de la institución financiera.
“La región no tiene los recursos para generar suficientes empleos de calidad”, declaró Carolina González-Velosa, especialista sénior de la División de Protección Social y Mercados Laborales del BID. Abordó el contexto económico, social y regulatorio, clave en la calidad del empleo. Habló de un mercado laboral con problemas estructurales y de una economía “atomizada”, que no crece y es poco productiva, presenta altos niveles de informalidad y un déficit educativo de su fuerza de trabajo. Muñoz recuerda que los niveles más altos de calidad del empleo suelen darse en sectores sofisticados, con mayor incorporación tecnológica y en empresas de gran tamaño.
De acuerdo con el último informe de Gallup sobre el estado a nivel global del trabajo, se revela una disminución en el compromiso o ‘engagement’ de los trabajadores, por primera vez en cuatro años. Una mala noticia, advierte el informe, ya que “los empleados comprometidos producen mejores resultados”. Esa caída de dos puntos –hasta el 21%– costó a la economía mundial 438.000 millones de dólares estadounidenses en 2024.








