APIs para empresas: Qué son, cómo funcionan y por qué lideran la transformación digital
Cómo funciona una API paso a paso
El proceso sería el siguiente:
- El cliente inicia la petición: una aplicación (web o móvil) realiza la solicitud a una URL.
- La API valida. Actúa como enlace, acreditando las credenciales de seguridad y el formato de la solicitud.
- El servidor procesa la orden.
- La API vuelve a ejercer su labor de puente, recogiendo y enviando la respuesta al cliente.
En muchos casos, todo este proceso se completa en milisegundos. Para el usuario, la experiencia parece inmediata: pulsa un botón, confirma una compra, consulta una información o recibe una respuesta sin percibir la complejidad técnica que hay detrás.
En un artículo de 2024, Eduardo del Pino, manager del área de Digital Finance en FAAS de EY España, avanzaba que cada vez más procesos de negocio, en cualquier sector, requerirán la intercomunicación entre sistemas para realizar diversas tareas, en distintos escenarios y a cualquier hora, de una manera cada vez más eficiente, sin demoras ni errores de interpretación. Los ecosistemas tecnológicos serían, dice Del Pino, una Torre de Babel sin las API ejerciendo de traductoras entre sistemas.
Para qué utilizan APIs las empresas
Las empresas utilizan API para conectar sistemas, automatizar tareas y crear servicios digitales de forma más rápida. Su valor no está solo en la tecnología, sino en la capacidad de integrar procesos que antes funcionaban de manera separada.
Cuando la aplicación de transporte Uber nació en 2009, en California, tenía dos opciones: crear desde cero los mapas necesarios para el seguimiento de sus vehículos o utilizar los que ya había desarrollado Google Maps. Como explica Álvaro Felipe Chávez (fundador de la plataforma de divulgación tecnológica EDteam), la segunda opción permitió a Uber aprovechar ese desarrollo de un tercero para su aplicación, con un enorme ahorro de costes aparejado. Esa es la puerta que abren las API.
“En un comercio electrónico, si la aplicación de venta se integra con la aplicación de pago, el usuario compra, paga y finaliza el proceso en el mismo sitio”, valora Antonelli. De hecho, el ‘e-commerce’ es, para este experto, el principal uso que las empresas están dando a las API: la integración de software y sistemas “de forma que interoperen para facilitar y mejorar la experiencia de los usuarios”.
Las API “son herramientas ideales para la automatización de procesos que involucran múltiples sistemas, servicios o plataformas, ya que eliminan la necesidad de realizar tareas manuales o repetitivas”, defiende en un artículo BBVA API_Market, plataforma abierta que facilita a empresas, desarrolladores y startups integrar soluciones financieras en sus propias aplicaciones, webs o sistemas internos.
Pueden integrar datos de diferentes fuentes y automatizar tareas de marketing, administrativas o de captación de clientes. Y facilitar a esos clientes compartir sus datos, confirmar la disponibilidad de fondos, automatizar el cálculo o la posibilidad de préstamos para alguna compra.
Para Jonathan Lema, profesor del Máster en Fintech de la Universidad de Barcelona y Manager en Minsait (Indra), “las API son el sistema circulatorio de las ‘embedded finance’” (Finanzas embebidas), que integran servicios financieros como pagos, crédito, seguros o inversiones dentro de los procesos comerciales de empresas no financieras. Esta capacidad es posible gracias a que “los datos, con consentimiento, viajan de una entidad a otra de forma segura, en tiempo real y se transforman en valor económico para todos los actores”.








