Guía práctica para hacer un invernadero casero y obtener tus alimentos
Cómo instalar un invernadero casero en casa o jardín, paso a paso
La secuencia de pasos a seguir, según el experto, sería esta:
- Elegir el emplazamiento adecuado: con espacio libre alrededor que permita la ventilación y soleado para disponer de la dosis adecuada de luz y calor.
- Definir las dimensiones para calcular los materiales, necesita altura suficiente que permita trabajar de pie y anchura para instalar estanterías o mesas de cultivo. Limpiar y nivelar el área que ocupará el invernadero y delimitar la superficie marcando los ángulos de las esquinas.
- Instalar el sistema de anclaje (puede ser de varillas corrugadas) y acoplar sobre él los mallazos (previamente pintados para evitar la oxidación y proteger el plástico de cobertura) que forman la bóveda del invernadero.
- Montar los listones o los tubos de la estructura para dar estabilidad y firmeza al conjunto.
- Una vez fijada la estructura, cubrirla con el plástico especial de invernadero, muy resistente y de unas 800 galgas de grosor. El sobrante puede enterrarse en una zanja con la profundidad suficiente para mantenerlo tenso.
- Se adaptan las ventanas y puertas correderas, de cremallera o enrollables, que serán fundamentales para regular la ventilación.
Cómo controlar la temperatura en un invernadero para mejorar tus cultivos
Ya está listo para plantar sobre el terreno o en macetas, materas, jardineras o mesas de cultivo, y para asegurar el control climático. “En épocas frías, evita heladas, y cuando las noches comienzan a ser más frescas y las temperaturas diurnas no suben de los 20 grados centígrados, permite una diferencia con el exterior de 5 a 10 grados centígrados para que la planta siga vegetando o paralice su desarrollo, según convenga”, explica Cuenca.
Por el contrario, en épocas veraniegas o calurosas, las elevadas temperaturas del interior pueden agostar las plantas. Para evitarlo conviene ventilar en las horas más frescas, pulverizar agua cuando no haya sol directo para impedir el efecto lupa de las gotas (los baldes con agua que se va evaporando también aumentan la humedad) o cubrir con paños de sombra o esterillas para tamizar el sol.
Técnicas de riego y ventilación en invernaderos caseros para evitar hongos y mejorar el crecimiento
Según el vivero Verdecora, el riego es “uno de los puntos clave” porque exige un equilibrio delicado sin exceso ni defecto. “Hay que ajustar los sistemas de riego para que el sustrato esté permanentemente húmedo y mantener la humedad ambiental entre el 50% y el 60%”. Para Fernando Cuenca, “los riegos programados pueden establecer mejor los tiempos y las cantidades de agua, ahorrar y mantener la planta mejor atendida en sus necesidades hídricas”.
Otro factor determinante: la ventilación. “Si no se realiza adecuadamente y hay un exceso de humedad, los problemas de hongos aparecerán con más facilidad”, detalla el experto.








