Permacultura: guía para una vida sostenible basada en la naturaleza
La recogida de agua de lluvia es fundamental, y puede realizarse canalizando la que cae sobre tejados de viviendas o edificios públicos, entre otros. El vermicompostaje es también muy útil. Se trata de la obtención de compost a partir de restos vegetales mediante la acción de lombrices, que permite obtener un rico alimento para plantas y semilleros. Además, también se pueden incorporar las lombrices directamente a la tierra para airear el suelo y mejorar la retención de agua.
Por otra parte, el acolchado es una práctica cada vez más extendida para proteger el suelo de cultivo. Consiste en cubrirlo con una capa natural de hojas secas, pequeños trozos de madera o paja. Tal y como ocurre con las hojas que caen de los árboles en un bosque, esta capa ayuda a absorber el agua de lluvia y a evitar la evaporación, proporciona nutrientes, reduce la erosión, modera los cambios de temperatura y evita el crecimiento de las ‘malas’ hierbas.
Algunos seguidores de la permacultura apuestan por no podar las ramas de árboles frutales, pero no existe un consenso claro en este sentido.
Aplicaciones de la permacultura en entornos rurales y urbanos
La permacultura tiene aplicaciones a muchos niveles en una finca rural. Se puede incluir un huerto familiar ecológico cerca de la vivienda, árboles frutales un poco más lejos e incorporar animales como gallinas y cabras. La producción, si excede las necesidades familiares, se destina a mercados locales. Y se minimiza el uso extra de agua, energía o fertilizantes intentando obtenerlos de manera autosuficiente.
Para quienes viven en ciudades, la permacultura urbana proporciona técnicas para producir alimentos en poco espacio: en solares en desuso, en terrazas y patios comunitarios e incluso en un pequeño balcón. Puede realizarse de manera individual o colectiva, colaborando en grupos con estos mismos intereses, y tiene en cuenta también la posibilidad de recoger agua de lluvia, reconvertir jardines con especies comestibles o recuperar áreas ahora asfaltadas como suelo cultivable.








