¿Qué es la energía eléctrica, cómo se produce y cuáles son sus usos?
¿Qué tipos de energía eléctrica existen?
La energía eléctrica puede manifestarse de distintas formas:
- Dinámica: Es aquella que se genera en el flujo de corriente eléctrica. El ejemplo más habitual suele ser el de un enchufe de cualquier vivienda.
- Estática: Se produce por la fricción de dos cuerpos que se cargan de electricidad.
- Electromagnética: Es la que se crea a partir de los impulsos electromagnéticos, como los que posee un imán.
¿Para qué sirve la energía eléctrica?
El gasto en energía eléctrica está íntimamente ligado a los ciclos económicos, a pesar de que es un bien que el ser humano necesita para poder llevar a cabo gran parte de sus actividades. Hoy está presente en nuestra vida diaria e impulsa hogares, fábricas y tecnologías, encontrándose en todas partes, incluso en el ordenador, en la tableta o en el teléfono móvil.
La electricidad es insustituible en la vida actual que realizamos en el hogar, facilitando el consumo de los electrodomésticos, permitiendo calentarnos o ver de noche. También es clave para la industria, abasteciendo a muchas plantas de producción, y para el entorno urbano, iluminando cualquier ciudad o sus carreteras. En el ámbito de la salud, permite llevar a cabo procesos que salvan vidas, como es el caso de los desfibriladores médicos, que intentan reactivar el corazón cuando se produce un paro cardíaco.
De todos modos, aunque la energía eléctrica es la más utilizada en la actualidad, existen distintos ámbitos que usan otras fuentes de energía. Esto sucede en el transporte con muchos vehículos que se basan en los combustibles fósiles para desplazarse, o con bastantes cocinas que funcionan, por ejemplo, gracias al gas. Finalmente, cabe destacar que aplicar criterios de sostenibilidad y ahorro de energía es posible si se cambia, por ejemplo, la iluminación tradicional por bombillas de bajo consumo o LED.
La electricidad en la naturaleza
La naturaleza está repleta de electricidad y es parte fundamental de muchos procesos biológicos que son muy importantes en los ecosistemas. Quizá la actividad más visible que podemos observar en su utilización de un modo natural es la de una tormenta eléctrica. En ella, la diferencia de potencial eléctrico entre el suelo y el aire provoca una serie de descargas compensatorias, que reciben el nombre de rayos o relámpagos.
Asimismo, en el cuerpo humano, tanto las neuronas como los impulsos nerviosos de la médula espinal actúan mediante impulsos eléctricos.
Cómo ha evolucionado la generación eléctrica
A nivel histórico, existen testimonios de un uso rudimentario de la electricidad desde el Antiguo Egipto en torno al año 3.000 antes de Cristo. Sin embargo, el origen moderno en la utilización de la electricidad cabe encontrarlo en 1865 en las ecuaciones de Maxwell. Estas describieron los fenómenos electromagnéticos y fueron la base para que, algunos años más tarde, comenzase a generarse electricidad en masa para industrias y hogares.
En su momento, estos avances fueron la pieza fundamental para el impulso de la Segunda Revolución Industrial. Como apunte histórico en España, la primera central eléctrica se construyó en Barcelona en 1875, y su primer cliente fue la Maquinista Terrestre y Marítima.
En un contexto marcado por la electrificación de la economía y el avance de las energías renovables, la energía eléctrica desempeña un papel cada vez más relevante en la transición hacia un modelo más eficiente y sostenible. Comprender cómo se genera, cómo se transporta y cómo se utiliza resulta fundamental para fomentar un consumo más responsable y aprovechar mejor un recurso imprescindible para la vida cotidiana, la industria y el desarrollo tecnológico.








