diferencias y síntomas para identificarlos
Cómo prevenir la alergia al polen y aliviar los síntomas
Los niveles de polen pueden variar cada año en función de factores como las precipitaciones y la temperatura, lo que influye en la intensidad de los síntomas.
Ante esta situación, los expertos aconsejan mantener las ventanas cerradas y utilizar purificadores del aire en los interiores, evitar las actividades al aire libre y usar mascarillas para que el polen no entre en las vías respiratorias.
La vacunación con extractos alergénicos o inmunoterapia es uno de los tratamientos de mayor éxito en la actualidad. Tal y como indica Zubeldia, es “el único tratamiento conocido que, además de mejorar los síntomas de la enfermedad y reducir las necesidades de otros medicamentos, es capaz de detener la progresión de la enfermedad alérgica”, evitando así que termine desembocando en enfermedades respiratorias como el asma.
Qué papel tiene el conocimiento en el control de las alergias
El conocimiento también es una herramienta que puede minimizar el número de afectados y mejorar la calidad de vida de quienes ya padecen una alergia. Este es el objetivo del “Libro de las enfermedades alérgicas de la Fundación BBVA”, que pone al alcance de sus lectores información sobre los desencadenantes y los efectos, así como distintas recomendaciones de la mano de reconocidos expertos e investigadores.
El libro, que incluye ente sus páginas otros tipos de enfermedades alérgicas, como las alimentarias o medicamentosas, o las vinculadas con el asma, está disponible en su versión digital y ofrece la posibilidad de descarga tanto en pdf como en epub.
Cómo será la temporada de alergias en 2026
La primavera de 2026 apunta a ser especialmente intensa para las personas alérgicas. Según la Red Aerobiológica de Cataluña (UAB), los pólenes invernales han alcanzado concentraciones superiores a la media histórica desde mediados de febrero, tras un inicio de año frío seguido de un aumento brusco de la polinización.
Además, las previsiones indican que la temporada podría prolongarse más de lo habitual, impulsada por las lluvias y temperaturas suaves, lo que favorece una mayor presencia de alérgenos en el aire durante más semanas, especialmente en primavera y comienzos del verano.








