restaurar los ecosistemas teje el futuro de la ropa sostenible
Otro ejemplo de productores de algodón que apuestan por la agricultura y la moda regenerativa son los de Egedeniz, en Turquía, o los agricultores del proyecto que Organic Cotton Colours tiene en Brasil y que emplea a unos 200 agricultores. “En Brasil combinamos hasta cinco culturas para garantizar la regeneración de la tierra, y no tenemos campos irrigados, solo contamos con el agua de la lluvia”, explica Mallorquí.
“Hay muchos otros ejemplos de este tipo de agricultura, que es muy especial y que varía mucho en función del área, la región, el país y la tierra que se está trabajando. Esto es precisamente uno de los puntos que generan discrepancia a la hora de crear una certificación propia de agricultura y la moda regenerativa, el hecho de que tenga que haber las mismas soluciones para todos los lugares”, añade el CEO de Organic Cotton Colours.
La moda regenerativa se queda en el campo
Es muy probable que un consumidor preocupado y concienciado analice las etiquetas para asegurarse de que una prenda puede considerarse como moda regenerativa. En ese caso, toda la información que puede encontrar sobre prácticas regenerativas en textiles hará referencia, únicamente, a las materias primas y sus métodos de cultivo: los procesos posteriores y ligados al diseño de moda sostenible, como la elaboración, la distribución o la comercialización, no determinan si una prenda es o no regenerativa.
“La moda regenerativa se basa en el campo, en el cultivo. Se queda ahí, no se extiende a lo que viene después. Algunas certificaciones de moda regenerativa, como Regenagri, exigen que ciertos procesos posteriores, como el del hilador o el del tejedor, se certifiquen, pero solo con el objetivo de asegurar que los materiales son regenerativos en origen”, explica Mallorquí.
Otro aspecto que puede llevar a confusión al consumidor es que certificaciones como Regenagri exigen prácticas de agricultura regenerativa, pero no que el cultivo sea orgánico. “Muchas veces se da por hecho que la agricultura regenerativa será orgánica, pero no tiene por qué ser así”, señala Mallorquí. “Nosotros sí consideramos que deben cumplirse los dos planteamientos, por lo que desde Organic Cotton Colours estamos trabajando para conseguir el sello Regenerative Organic Certified, que como su propio nombre indica tiene en cuenta ambas y es una de las más exigentes”.








