crecer con foco, seniority y disciplina
Para sostener esta ambición, BBVA ha invertido de forma continuada en talento y en el desarrollo de capacidades sofisticadas, financiación estructurada, titulización, mercados de capitales y soluciones de balance. Todo ello apoyado en equipos estables, con seniority y capacidad real de decisión. Nueva York actúa como principal hub en Estados Unidos, complementado por centros especializados como Houston, en una organización front to back que permite escalar el negocio con control y consistencia. “La seniority reduce fricciones, mejora la calidad de la conversación y refuerza la confianza del cliente”, apunta Regina Gil.
Este enfoque refuerza de forma natural el negocio cross-border, concebido como un elemento estructural del modelo y no como un complemento táctico. BBVA acompaña a sus clientes allí donde desarrollan su actividad, integrando asesoramiento, financiación y ejecución en distintas geografías, con Estados Unidos como punto esencial de estructuración y origen de soluciones. “El tamaño y la complejidad del mercado estadounidense hacen que muchas capacidades se desarrollen aquí y luego se escalen al resto del Grupo”, explica Gil, “lo que nos permite ofrecer propuestas coherentes y consistentes a clientes globales”.
Project Finance: liderazgo desde la especialización y la disciplina
Uno de los ámbitos donde la estrategia de BBVA se ha materializado con mayor claridad es el negocio de Project Finance en Estados Unidos. En los últimos años, el banco ha reforzado de forma muy significativa su posicionamiento hasta situarse entre los principales financiadores del mercado. Según Infralogic, BBVA ocupa la posición número 11 en Project Finance en Estados Unidos a cierre de 2025, un avance apoyado en una clara especialización sectorial y en una gestión del riesgo consistente y sostenida en el tiempo.
Dentro de este marco, la actividad se ha concentrado principalmente en proyectos solares y de baterías, con una exposición más limitada a eólica y un foco muy exigente en la calidad de los activos y de los sponsors. Se trata de operaciones que demandan estructuras financieras estructuradas y un análisis profundo de los fundamentales. “Nuestro valor añadido está en comprender a fondo cada proyecto y estructurar soluciones robustas, manteniendo la disciplina incluso en entornos de mercado muy competitivos”, subraya Regina Gil.
“Nuestro valor añadido está en comprender a fondo cada proyecto y estructurar soluciones robustas, manteniendo la disciplina”
Sobre esta base, la financiación de data centers se ha consolidado como uno de los principales vectores de crecimiento. De acuerdo con Infralogic, BBVA se sitúa ya como el octavo banco en Estados Unidos en este segmento a finales de 2025, gracias a una estrategia deliberadamente selectiva, centrada en hyperscalers con perfiles investment grade y evitando modelos high yield o de colocation. Esta aproximación se ve reforzada por la relación directa del banco con el inversor institucional, un elemento clave para la estructuración de las operaciones y para una gestión activa del riesgo. Todo ello se apoya en el refuerzo de capacidades para rotar capital mediante salidas a mercado, incluyendo estructuras de ABS (Asset-Backed Securities) y USPP (US Private Placement), optimizando así el uso del balance. “No todos los proyectos ni todos los actores son iguales; nuestra responsabilidad es distinguirlos y acompañar solo aquellos que sean sostenibles a lo largo del ciclo”, concluye Gil.
Crecer en el mayor mercado del mundo, con coherencia estratégica
De cara al medio plazo, Estados Unidos se consolida como una de las principales palancas de crecimiento de BBVA CIB. La ambición es clara, incrementar de forma relevante el negocio, siempre bajo dos premisas innegociables: rentabilidad ajustada al riesgo y foco en clientes y proyectos donde el banco puede ser realmente relevante. Una estrategia que se apoya en la especialización sectorial, la fortaleza de la plataforma local y la capacidad de originar y ejecutar operaciones complejas con alcance global.
En este marco, la sostenibilidad no se aborda como un eje independiente, sino como un criterio integrado en el análisis financiero y de riesgos. “Si un proyecto no es viable financieramente, no es sostenible en el largo plazo”, subraya Gil, destacando la importancia de estructuras sólidas, flujos estables y una ejecución rigurosa. “Crecimiento selectivo, rentable y sostenido, basado en especialización, disciplina de riesgo y capacidad de ejecución”.
“Crecimiento selectivo, rentable y sostenido, basado en especialización, disciplina de riesgo y capacidad de ejecución”
De forma paralela, BBVA continúa reforzando su oferta para clientes corporativos e institucionales, incorporando de manera progresiva soluciones sofisticadas como las titulizaciones y otras soluciones de financiación estructuradas. Esta propuesta se completa con un abanico cada vez más amplio dirigido a financial sponsors, a los que el banco acompaña con instrumentos como capital calls, financiación de carteras de préstamos y estructuras sin recurso, siempre desde una aproximación selectiva y plenamente alineada con su disciplina de riesgo.
Así resume Regina Gil la hoja de ruta de BBVA en Estados Unidos, orientada a construir valor a largo plazo en el mayor mercado financiero del mundo, apoyándose en una plataforma cada vez más sólida, una propuesta diferencial para clientes globales y una ambición de liderazgo basada en la coherencia y el rigor.








