La península ibérica necesita una inversión anual adicional para ‘cleantech’
A pesar de que la región cuenta con abundante capital público, Cleantech for Iberia señala que esta financiación se centra –principalmente– en aquellas tecnologías que se encuentran en las fases iniciales o en etapas más maduras (y, por tanto, financiables). Esto genera una brecha en la fase de escalado comercial y en los proyectos FOAK (‘First-of-a-Kind’), es decir, iniciativas tecnológicas que necesitan ser implantadas por primera vez y que, en ocasiones, no salen adelante al no poder asegurar la inversión por los riesgos y la incertidumbre en los ingresos que conllevan.
En comparación con las economías homólogas, la península ibérica necesita movilizar al menos 4.000 millones de euros adicionales en capital riesgo hasta 2030 tanto en el ámbito público como en el privado. “Persiste un importante cuello de botella en la fase avanzada y en el despliegue FOAK (‘first-of-a-kind’), donde los proyectos luchan por llegar a la decisión final de inversión (FID, por sus siglas en inglés)”, afirma Bianca Dragomir, directora de Cleantech for Iberia. Además, señala que “el reto no es la falta de financiación pública, sino la desalineación con los perfiles de riesgo de las tecnologías limpias en la fase de crecimiento”.
Desde Cleantech for Iberia consideran que “la península ibérica se encuentra en un momento decisivo para la industrialización verde” debido al resurgimiento manufacturero de Europa. Esto ofrece a España y Portugal “una ventana única para situar la fabricación y el despliegue de tecnologías limpias en el centro de sus agendas de reindustrialización”.
Para la directora de Cleantech for Iberia, los próximos meses determinarán si España y Portugal “se convierten en un centro global de despliegue de tecnologías limpias o si pierden proyectos y talento como consecuencia de las jurisdicciones”.








