| Ajustar la potencia contratada |
La cantidad máxima de electricidad que puede utilizarse simultáneamente. |
Comprobar cuántos electrodomésticos funcionan a la vez y solicitar una reducción cuando la potencia contratada supere las necesidades reales. |
Reduce la parte fija de la factura. |
| Elegir una tarifa adecuada |
El precio de la electricidad, los periodos horarios y los servicios adicionales. |
Comparar ofertas y comprobar si es posible desplazar parte del consumo a las horas más económicas. |
Permite pagar menos por la energía consumida. |
| Concentrar el consumo en horas económicas |
Los periodos punta, llano y valle aplicables al contrato. |
Programar la lavadora, el lavavajillas u otros equipos en los tramos de menor precio. |
Disminuye el coste sin reducir necesariamente el consumo. |
| Eliminar el consumo en espera |
Televisores, ordenadores, consolas, regletas y otros aparatos en stand-by. |
Apagar completamente los dispositivos que no vayan a utilizarse durante varias horas. |
Evita consumos eléctricos innecesarios. |
| Desconectar cargadores |
Cargadores y adaptadores que permanecen enchufados sin utilizarse. |
Retirarlos de la toma de corriente o conectarlos a una regleta con interruptor. |
Reduce pequeños consumos continuos. |
| Utilizar programas eficientes |
La temperatura y la duración de los ciclos de lavado. |
Seleccionar programas eco y temperaturas bajas en la lavadora y el lavavajillas cuando la carga lo permita. |
Reduce el consumo de electricidad y agua. |
| Regular el frigorífico |
La temperatura interior, la ventilación y la presencia de hielo. |
Mantener una temperatura adecuada, evitar abrir la puerta innecesariamente y retirar la escarcha acumulada. |
Limita uno de los consumos continuos del hogar. |
| Comparar la etiqueta energética |
La clase de eficiencia y el consumo anual estimado del aparato. |
Elegir el electrodoméstico que mejor combine eficiencia, capacidad y necesidades de uso. |
Reduce el gasto eléctrico durante su vida útil. |
| Sustituir bombillas por LED |
El tipo de iluminación y las horas de funcionamiento. |
Instalar bombillas LED y dividir la iluminación por zonas o estancias. |
Disminuye el consumo destinado a iluminación. |
| Mejorar calefacción y aislamiento |
La eficiencia del sistema, la temperatura interior y las pérdidas térmicas. |
Utilizar equipos eficientes, ajustar la temperatura y reforzar el aislamiento de puertas y ventanas. |
Reduce la energía necesaria para climatizar la vivienda. |
| Revisar servicios adicionales |
Mantenimientos, seguros u otros conceptos asociados al contrato. |
Comprobar si se utilizan y solicitar su eliminación cuando no sean necesarios. |
Rebaja conceptos añadidos a la factura. |
| Consultar periódicamente el consumo |
La evolución mensual y los cambios de hábitos. |
Comparar facturas y utilizar las herramientas de seguimiento disponibles. |
Ayuda a detectar desviaciones y oportunidades de ahorro. |